• Gustavo Muñoz

El Niño Sin Camiseta

El Niño Sin Camiseta Papá ¿Que paso en Querétaro?, me pregunta mi hijo de 11 años después de terminar su partido de fútbol de liga hoy aqui hace unos momentos, el no sabía nada de la tragedia de ayer y entre ellos, sus compañeritos de equipo se esparció ésta lamentable noticia. ¿Cómo hijo?, si Papá, en un juego se pelearon las porras y unos murieron, ¿Que le contesto? es más, ayúdeme a contéstarle, ¿Que le contestaría usted a su hijo? por favor. Y es que somos expertos en echar culpas pero el fútbol ayer, no fue el culpable, tampoco las autoridades, tampoco los equipos, tampoco los seguidores, la culpa ahora sí ni para dónde hacernos, la culpa de lo que sucedió el día de ayer, la tenemos todos, y si no empezamos por hacer algo al respecto, no hay duda de que peores cosas nos esperan a la vuelta de la esquina. En la era de la información, del desarrollo y del todo fácil, muy fácil fue también el descuidarnos y bajar la guardia como padres, hermanos, hijos, esposos, amigos y eso provocó que no nos diéramos cuenta del cuando, ni el como, se metió el virus del egoísmo en nuestras familias, el odio y la violencia, obligadamente llegaron después. El terrible virus del egoísmo solo puede entrar y desarrollarse en los corazones que no tienen a Dios como su rector, el día de ayer presenciamos los terribles síntomas inequívocos de estamos bien infectados. Pienso que la pregunta que debo hacerme el día de hoy es ¿Cómo puedo regresar a Dios al centro de mi vida y a la de mi prójimo?, y no es tema de religión ni de costumbres, es tema de humanidad y de unidad, porque Dios no es exclusivo de religión o secta, todos somos hijos del mismo Dios. Nos quedamos con lo único rescatable que hemos visto en redes, la imagen de esta familia que huye del caos pero no sin antes, este infante comparte su playera del equipo Querétaro con un niño del Atlas ¿Sabe para que?, para que el niño de la porra del equipo contario al suyo, no corra peligro. Esta acción no la podemos dejar pasar porque esto, es la muestra de que Dios estuvo presente en medio de la confusión y las atrocidades que solo el ser humano tiene capacidad de hacer y es Dios el que nos sigue mandando por aquí las señales de que debemos regresar cuanto antes, a practicar el amor al prójimo. El mensaje de Dios a través de El Niño Sin Camiseta y de esta familia no debe pasar desapercibido, quitarnos la camiseta para compartir con el prójimo, es el único camino que nos llevará de regreso a ser lo que éramos antes, eso que por descuido, dejamos de ser. Nuestro más sentido pésame a las familias que hoy están de luto por la horrible y lamentable trajedia del día de ayer.