• Gustavo Muñoz

MERCADO MUNICIPAL


Mercado Municipal, su historia y su nombre

Corría el año de 1910, los movimientos revolucionarios estaban a la orden de día en todo el país, nuestro estado no era la excepción.

En esa época el General Luis E. Torres era el representante del ejército federal en la zona y uno de los hombres más ricos de la región, y fue el quien colocó la primera piedra de lo que hoy conocemos como mercado municipal, su intención siempre fue hacer negocios al amparo del poder así tal cual era su costumbre.

Pero ya ven como es la política y pues nadie esperaba que la revolución triunfara y que Madero después iría en contra de los que habían amasado sus fortunas al amparo del poder (al modo) esos conservadores y amigos de Porfirio como el General Torres.

Aquí en Sonora estos últimos no tuvieron más remedio que dejar los negocios en pausa, fue así que el Mercado Municipal no culminó su contrucción tal como estaba planeada.

Cuando las aguas de nuevo alcanzaron su cauce natural, el Mercado Municipal fue terminado e inaugurado, incluso fue bautizado con el nombre de un gran héroe revolucionario, uno de los apoyos más importantes con los que contó Madero para llegar a la presidencia, Pascual Orozco.

Pero ya ve como son las cosas y resultó que al tiempo Madero pues no le cumplió lo que le prometió al hombre que arriesgó el pellejo por el, y no solo eso, a Pascual Orozco lo tacharon de traidor... Así como en la actualidad pues.

Y como siempre hay arrastrados, perdón institucionales en todos los niveles de gobierno, pues al pobre Mercado Municipal le llegó de rebote la bronca, y no quedó más remedio que llevarlo nuevamente a la pila bautismal ahora para renombrarlo: José María Pino Suárez, otro amigo de Madero que corrió con el mismo destino que el.

Entonces el Mercado Municipal por si usted no lo sabía, pasó por todas esas travesías para llegar por fin a llamarse Mercado Pino Suárez, y tanto para nada, porque todos le conocemos como el Mercado Municipal o el número 1, el mejor lugar para ir por un sabroso caldo del que guste y de las malteadas más sabrosas de la capital.